Paso desapercibido, como es el arte del flâneur, miro y observo sin ser visto.
Camino por esta multitud de piedra, tambien por esta multitud que está en reposo, paso y camino por todas estas edificaciones. Observo toda esta realidad, pero no busco cuerpos ni almas, sino el arte de esta ciudad, veo como el visitante tiene un relación con ella.
Hay intervenciones de toda clase, desde pintadas, miles de placas, saqueos y hurtos en otros o simplemente tapados con flores, marchitas o frescas, con fragancias o nauseabundas. Todo vuelve a formar una nueva intervención morfológica.
Ahora que el trabajo tiene una forma específica, creo que el proceso de trabajo debería continuar por una depuración d ellos elementos visuales. Habría que intentar generar un sistema tal en el que todo no sea posible, sino que hay un criterio a priori para registrar el espacio.
ResponderEliminarEl plano secuencia creo que funciona bien; pero es necesario contraponerlo con un tipo de imágenes que indaguen sobre los detalles (ver desencuerde e imagen háptica) del cementerio. Al mismo tiempo, el sonido puede modificar radicalmente el trabajo. De ningún modo se puede usar música; es necesario pensar un diseño sonoro específico, que construya un fuera de campo y configure una idea de espacio.
Por último, como recomendación, intentaría pulir lo más posible este armado quitando todos los elementos que consideres superfluos o arbitrarios. Y luego intentaría volver al cementerio a registrar con una idea más precisa de lo que es necesario para editar teniendo siempre un criterio coherente en mente.
Sebastián.