Una nueva visita, esta fue el turno de la muestra de Daniel
Canogar en el Espacio Telefónica.
Latidos, tiene mucho que ver con el diseño, diseño de una instalación
que poco a poco estamos viendo con mayor frecuencia (Recuerdo el mapping del
bicentenario en el Cabildo de Buenos Aires). Diseño, como indica Flusser, “significa
más o menos aquel lugar en el cual el arte y la técnica se solapan mutuamente,
con el fin de allanarle el camino a una nueva cultura”. EL diseño de un espacio
y eso es lo que más le sale a Canogar, trabajar sobre instalaciones, darle vida
a materiales, reavivar la memoria colectiva, relacionarlo con el espectador.
Como dice en el texto de Machado “Hay una tendencia en la obra de Muntadas a
reciclar materiales audiovisuales (Canogar recicla objetos como cables de teléfono,
cintas de video, películas de celuloides, discos de dvds, etc.) a través de la construcción
de nuevos enunciados a partir de los materiales que están en circulación en los
medios masivos”. Muntadas hace reciclar las imágenes y los sonidos del propio
medio electrónico, yuxtaponiendo fragmentos uno tras otros, a la manera de
efecto zapping”.
En la obra Frecuencia, el reciclaje está presente, a través de
mascaras de pantallas de TV. Éstas visualizan distintas señales de ajustes y
lluvia con cierto ritmo audiovisual. Se reflejan sobre una pared blanca, nos
hace partícipe al pasar por detrás –nos lo prohíben, no forma parte de la obra-
pero esa experiencia de sentir esa sinestesia es muy interesante.
En la obra Spin, una imagen a través de un dispositivo (como
en la obra de Restrepo), unos objetos, que son unos innumerables discos de dvds
que giran y reflejan en su pared opuesta imágenes de distintas formas
abstractas.
Instalaciones como la de Scanner, donde el artista invita a
participar de la obra, otra vez el plato fuerte es el reciclaje de materiales, cables
de teléfonos, enmarañados como grandes telas arañas, produciendo sombras y a través
de proyectores hacen un juego de luces, dándole vida a estos objetos.
Intervenir e interactuar en la obra, pasar por debajo de los
cables. Las luces le dan un ritmo a este objeto estático. Como dice Ana Claudia
García, para que haya una videoinstalación “requiere pensar(la) en el espacio”.
Eso está bien logrado por Daniel Canogar, donde nosotros estamos en el espacio.

V+.
ResponderEliminarMuy buen trabajo en relación al análisis general de la muestra y de lo que implica el dispositivo de la instalación.
Quizás hubiera sido interesante que analizaras en profundidad una de las obras. De esa forma creo que se podrían sacar algunas conclusiones interesantes sobre el elmpleo de materiales casi arqueológicos del audiovisual en obras pensadas para ser trabajadas junto con la imagen digital. Justamente en la hibridez de medios y soportes creo que es donde la muestra presenta su mayor interés.
Por último, qué interesnate la imagen que ponés al final. ¿Qué pasaría si uno tuviera que analizarla en cuanto obra? Me parece muy rica en cuanto a composición y edición en capas de imágenes, y también como forma de leer el espacio de exposición resemantizado (como diría Ana Claudia García).
Sebastián.